• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal

Silvia Zuleta Romano

Sobre el oficio de escribir, el capitalismo y otras hierbas

  • Inicio
  • Blog
    • Todos los artículos
    • La guarida de ficción
    • El canguro filósofo
  • Sobre mí
  • Contacto
  • Mis publicaciones
  • Show Search
Hide Search
Usted está aquí: Inicio / La guarida de ficción / Mitaka, el barrio de Osamu Dazai

Mitaka, el barrio de Osamu Dazai

Silvia Zuleta · 9 mayo, 2026 · Deja un comentario

Unas pinceladas sobre Mitaka, el barrio donde vivió y murió Osamu Dazai. Vale la pena leer sus libros y dejarse llevar por este rincón de las afueras de Tokio para pasear sin prisas.

Tabla de contenidos

  • Mis lecturas de Osamu Dazai
  • Primeras ediciones en español
  • El lugar donde murió
  • Ellas retratadas  
  • Para leer más

Mis lecturas de Osamu Dazai

A veces me preguntan dónde ir en Tokio y siempre digo que hay un Japón para cada persona. El mío está, en parte, en este blog, en IG donde voy subiendo imágenes y en todo lo que escribo.

Llevaba bastante tiempo queriendo ir a Mitaka a ver el barrio de Osamu Dazai. Había estado en el Museo Ghibli con mi hijo hace unos años, pero me quedé con ganas de volver sola.

Para mí este paseo vale la pena porque el viaje en tren (desde Tokio Station son 40 minutos más o menos) es hermoso. Ves esa metamorfosis que significa dejar la ciudad y llegar al suburbio en donde empieza a predominar el verde y las casas bajas. Hay grandes parques, hay comercio y hay familias. Mi único objetivo, en realidad, era ir a la tumba de Osamu Dazai a rendir un pequeño homenaje. No soy una “tumba fanática”, pero, algo me llevó a querer estar en ese lugar donde se congrega gente de todas partes del mundo para pensar en Osamu Dazai.

Llegué muy temprano, antes de las diez, y solo había un runner y una familia. Me costó encontrar la lápida, pero Google Maps me ayudó.

Me quedé un rato frente a la piedra leyendo las Cien vistas del Monte Fuji en la excelente edición de Satori y pensando en su vida y sus historias. Este relato, en realidad, casi es una crónica o un pequeño ensayo de estética. Me gusta porque critica cosas que yo también veo, como esa frivolización de la belleza de las cosas que hay en Japón. O ese alarde con las cosas bellas.

Cuando recién llegué a Japón descubrí un libro no tan conocido que se llama Blue Bamboo (2013) traducido por Ralph F. McCarthy. Este libro muestra el lado más amable de Osamu Dazai. Son cuentos de hadas. Me gustó mucho uno que es un retelling de Rapunzel. Es un hermoso cuento dentro del cuento. Bello y profundo. También hay reescrituras de viejos cuentos folclóricos chinos. No sé si está traducido al español. Me parece un libro que no hace alardes y, a la vez, denota un amor por la literatura que cuesta ver hoy en día.

Edición de bolsillo de estos cuentos de hadas escritos por Osamu Dazai. Un aspecto poco conocido del autor.

Sin embargo, con Indigno de ser humano, quizás se pueda ver la verdadera esencia de Osamu Dazai. Recuerdo haber comprado una edición inglesa en Osaka y pasar todo el trayecto en el Shinkansen leyéndolo. Dicen que hace autoficción. Es posible. Para mí lo único importante es que la obra de Osamu Dazai destila esa sensación de siempre estar fuera de las cosas y las personas. Es la mirada absurda de vida. Los vínculos fallidos. Esa itinerancia.

Ver su tumba fue solo una excusa porque, por supuesto, aproveché para pasar por el templo y sacar mi foto a los saisen bako. Ya saben que estoy haciendo una colección fotográfica que pueden ver en IG.

Primeras ediciones en español

Después del cementerio me fui a la taberna en la que él solía parar a tomarse sus licores. Hoy en día es un centro de información sobre la vida de Osamu Dazai en donde se pueden leer sus libros y tomar jugo de manzana de Aomori, la tierra donde nació. Allí me recibió una chica muy amable que me contó un poco su vida y me mostró las primeras ediciones en español de la obra de Dazai. Son curiosas las traducciones, pero me emocionó ver una edición de Sur. A mí me sigue pareciendo algo insólito y bonito que gente de un país tan lejano como Argentina haya decidido que había que traducir a este señor. Por supuesto, estas traducciones no son directas, pero creo que han sido valiosas para abrir un hueco de Japón dentro de Latinoamérica. También es pintoresca la edición de los años sesenta de Seix Barral.

Vieja edición de Seix Barral.

Me quedo un rato leyendo y bebiendo zumo de manzana. Mi próximo destino es el río Tama. Otra vez.

El lugar donde murió

A la altura de Mitaka el río Tama apenas es un canal rodeado de espeso follaje primaveral. Me tengo que asomar mucho para ver el agua cristalina y los peces enormes. Casi me paso el punto exacto porque no podés creer que alguien haya muerto en ese curso de agua que casi recuerda a un hilo de baba. Efectivamente, hay una roca enorme traída de su pueblo a la altura del lugar exacto en el que se tiró al río junto con su amante.

Camino un poco más. Me parece una linda anécdota que, unos metros más adelante, haya un puente que cruza el río y que se llame Murasaki, como la gran autora del Genji.

Saco una foto. Los peces pasan. El agua está cristalina. Es asombroso el cambio que experimenta este río. Y siento que aún no he visto nada.

Canal del río Tama a la altura de Mitaka. Vista desde el puente Murasaki. Me gusta la luz colándose a través de las hojas.

Deambulo un rato más. Me estaciono en el parque. Me gusta ver a la gente. Veo hombres y mujeres que pasean perros grandes. En el centro de la ciudad la gente tiene perros en miniatura a los que visten y cortan el pelo como si fueran influencers. En Mitaka es distinto. Uno podría solo venir al barrio a ver perros grandes y peludos.

Veo runners. Veo familias enteras haciendo picnic. También se ve comercio pequeño a la vieja usanza, tiendas que han cerrado y también cerca de la estación hay gran concentración de locales para comer. Hay una zona medio gentrificada con negocios de decoración o posters europeos. Sigue valiendo la pena caminar por acá, aunque intuyo que la época bohemia de Osamu Dazai ha pasado. Musashino ya es un barrio aspiracional, una especie de soho japonés que nuclea el arte que pertenece al sistema.

Camino entre la gente. Los buses que llegan a la estación se tienen que hacer lugar entre los peatones que caminan por la calle. Somos muchos extranjeros. Estamos en plena Golden Week y, cuando pueden, los japoneses disfrutan del aire libre.

Osamu Dazai deambuló por estas calles. A menudo se alquilaba una habitación para poder escribir. En el mapa se puede seguir su huella, pero decido que ya es suficiente.

Ellas retratadas  

Osamu Dazai tenía un especial talento para describir a las mujeres, incluso sus retratos en primera persona son excelentes. Muy pocos escritores hombres pueden hacer esto (Stephen King es otro). Por eso, no puedo dejar de recomendar Colegiala, (2008) editado por Impedimenta que reúne varios relatos en torno a las mujeres. Hay uno que se llama Esperando. Es lo más conmovedor que se puede haber escrito. Osamu Dazai retrata como nadie el fracaso. Es el narrador del desengaño. El escritor que es capaz de poner en el papel las miserias del alma humana. En este cuento, una mujer espera todos los días en la estación de tren. Un día tras otro. No hay más argumento. Recupero sus palabras. Las de aquella mujer que narra:

“No soporto quedarme en casa en silencio. Sin embargo, cuando salgo me doy cuenta de que no tengo ningún lugar adónde ir.”

Sus palabras retumban en Tokio que es la ciudad de la espera eterna. En donde siempre estoy en una estación de tren.

Yo también espero sentada en Mitaka Station.

Es hora de volver a casa.

Para leer más

  • Sick of Being Lucky: Being a Woman in Japan
  • Adachi: entre la mala fama y las huellas de Bashō
  • Literatura, amor y economía invisible
  • Mitaka, el barrio de Osamu Dazai
  • Notes on Hiroshima

Publicado en: Japón, La guarida de ficción, Mis recomendados Etiquetado como: Osamu Dazai

¡Gracias por compartirlo!

Interacciones con los lectores

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Sobre mí

¡Hola! Soy Silvia Zuleta Romano, escritora y economista. El canguro filósofo es uno de mis tantos nombres. Y La guarida de ficción, mi refugio literario. Ahora, ambos juntos. Leer más.

Buscar artículos

También puedes encontrarme en:

  • Correo electrónico
  • Facebook
  • Instagram
  • Twitter

Newsletter

Regístrate para recibir actualizaciones periódicas con las nuevas entradas.

Política de privacidad

Últimas entradas

  • Sick of Being Lucky: Being a Woman in Japan 24 junio, 2026
  • Adachi: entre la mala fama y las huellas de Bashō 16 junio, 2026
  • Literatura, amor y economía invisible 28 mayo, 2026

Categorías

Copyright © 2026 Silvia Zuleta Romano · Diseñado con por David Olier
Aviso Legal • Política de privacidad • Política de cookies

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de uso y personalización de ads.
Seguir navegando Política de cookies
Settings
Privacy & Cookies Policy

Privacy Overview

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia mientras navega por el sitio web. De estas cookies, las cookies que se clasifican como necesarias se almacenan en su navegador, ya que son esenciales para el funcionamiento de las funcionalidades básicas del sitio web. También utilizamos cookies de terceros que nos ayudan a analizar y comprender cómo utiliza este sitio web. Estas cookies se almacenarán en su navegador solo con su consentimiento. También tiene la opción de optar por no recibir estas cookies. Pero la exclusión voluntaria de algunas de estas cookies puede tener un efecto en su experiencia de navegación.
Necessary
Siempre habilitado
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. These cookies ensure basic functionalities and security features of the website, anonymously.
CookieDuraciónDescripción
CookieLawInfoConsent1 yearRecords the default button state of the corresponding category & the status of CCPA. It works only in coordination with the primary cookie.
viewed_cookie_policy1 yearThe cookie is set by the GDPR Cookie Consent plugin to store whether or not the user has consented to the use of cookies. It does not store any personal data.
Advertisement
Advertisement cookies are used to provide visitors with relevant ads and marketing campaigns. These cookies track visitors across websites and collect information to provide customized ads.
CookieDuraciónDescripción
VISITOR_INFO1_LIVE5 months 27 daysA cookie set by YouTube to measure bandwidth that determines whether the user gets the new or old player interface.
YSCsessionYSC cookie is set by Youtube and is used to track the views of embedded videos on Youtube pages.
yt-remote-connected-devicesneverYouTube sets this cookie to store the video preferences of the user using embedded YouTube video.
yt-remote-device-idneverYouTube sets this cookie to store the video preferences of the user using embedded YouTube video.
Analytics
Analytical cookies are used to understand how visitors interact with the website. These cookies help provide information on metrics the number of visitors, bounce rate, traffic source, etc.
CookieDuraciónDescripción
CONSENT2 yearsYouTube sets this cookie via embedded youtube-videos and registers anonymous statistical data.
_ga2 yearsThe _ga cookie, installed by Google Analytics, calculates visitor, session and campaign data and also keeps track of site usage for the site's analytics report. The cookie stores information anonymously and assigns a randomly generated number to recognize unique visitors.
_gat_gtag_UA_92093538_21 minuteSet by Google to distinguish users.
_ga_5RXZ7SDZSD2 yearsThis cookie is installed by Google Analytics.
_gid1 dayInstalled by Google Analytics, _gid cookie stores information on how visitors use a website, while also creating an analytics report of the website's performance. Some of the data that are collected include the number of visitors, their source, and the pages they visit anonymously.
Powered by CookieYes Logo